Cómo se muestra una ficha de archivo o de libro en el catálogo público (OPAC) no es un detalle de maquetación. Un libro de tres campos —título, autor, año— se lee en lista. Un expediente con notas de alcance, de contexto y de condiciones de acceso se lee como un documento. Si ambos se presentan igual, el primero sobra de aire y el segundo se vuelve una columna de etiquetas que nadie recorre.
En Janium 2027 la ficha cambia según lo que trae el registro. La versión está en Janium 2027 ya está disponible.
Campos cortos en lista, notas en párrafo
En el OPAC y en la vista de detalle de catalogación, los campos cortos siguen en lista: título, autor, año, editor, clasificación. Son datos que se comparan de un vistazo y que un lector de catálogo espera ver alineados.
Los campos narrativos —resumen, notas, descripción archivística— se muestran como párrafo, con la etiqueta arriba, como en un documento impreso. Una nota de alcance de veinte líneas no es un valor de lista; es prosa, y se lee mejor si se presenta como prosa.
Esa mezcla es el formato habitual de un libro: pocos campos cortos, un resumen breve. Quien consulta el catálogo reconoce la ficha de siempre, con las notas más largas ya en párrafo.
Cuando el registro es un expediente
Si el registro trae muchas notas largas —un expediente, un fondo, una serie— la ficha pasa entera a ese formato narrativo. No tiene sentido dejar el título en lista y empujar el resto a un bloque de prosa: el conjunto se lee como un documento de archivo.
Un ISAD-G con notas de alcance y de contexto no se lee igual que un registro de tres campos. 2027 no cambia la norma; cambia cómo se presenta. La descripción por procedencia y jerarquía está en Cómo describir un archivo en ISAD-G con IA. Janium muestra esa descripción; no la reescribe.
Ver más, ver menos
Cuando el resumen es largo, el sumario de resultados ofrece ver más o ver menos. La lista no se infla con el párrafo entero; quien quiere el texto lo abre. En la ficha de detalle el párrafo se ve completo.
Eso vale tanto para un libro con un resumen extenso como para un expediente cuyo alcance no cabe en dos líneas. El criterio es la longitud del campo, no el tipo de material.
Qué no cambia
La norma de descripción sigue siendo la de la institución. MARC, Dublin Core e ISAD-G no se convierten en otro formato al mostrarse. Lo que cambia es la plantilla: lista, párrafo o las dos, según lo que el registro traiga.
La ficha del OPAC forma parte de la versión. No hay que encenderla aparte, a diferencia del motor de búsqueda o de las portadas. Tras actualizar, el catálogo público ya presenta así los registros.
Collect no interviene aquí. Collect produce el registro; Janium lo muestra. Un ILS no cataloga con IA por presentar mejor las notas.
Límites
La presentación no añade campos ni los resume. Si el registro no trae notas, la ficha se queda en lista. Si trae muchas, pasa a narrativa; no hay un umbral que la institución ajuste por tipo de material más allá de lo que ya trae cada ficha.
Ver más / ver menos aplica al resumen en el sumario, no a cada nota de la ficha de detalle. Un expediente mal descrito —sin alcance, sin contexto— no se vuelve legible por el cambio de plantilla: se ve igual de incompleto, solo que en otro formato.
Para continuar la conversación
Si quieres ver cómo queda un expediente de tu fondo junto a un libro de la colección general en el OPAC de 2027, escríbenos a info@janium.com. El tipo de acervo cambia qué ficha conviene mirar primero al actualizar.